ANPE lleva CiberAstur ante Protección de Datos

El Comité Ejecutivo de ANPE ha tomado la decisión de dirigirse a la Agencia Española de Protección de Datos, a la vista de las características de la encuesta que se pretende aplicar a los alumnos de secundaria, bachillerato y transición a la vida adulta, tanto de centros públicos como concertados del Principado.

Será ahora el organismo de Protección de Datos el que falle sobre la adecuación del Proyecto.

La Consejería pone en marcha la medida y acto seguido se hace a un lado, pues atribuye la responsabilidad a los directores de los centros educativos, que, entre otras cosas, son los encargados de solicitar el consentimiento a las familias; y al profesorado, que es el encargado de aplicar la encuesta en el aula.

ANPE denuncia que el cuestionario CiberAstur:

  1. Está dirigido a alumnos menores de edad, de entre 12 y 17 años de edad.

  2. Recaba datos identificativos de los alumnos: número de identificación personal, sexo, edad, curso, grupo y centro educativo, así como datos sobre su teléfono móvil.

  3. Inquiere al menor, identificado en todo momento, sobre su comportamiento en asuntos que incluso podrían ser perseguibles penalmente (captar o compartir imágenes de naturaleza sexual, amenazas, robo, difamación, hackeo informático, humillación, intromisión en el honor, de omisión del deber de socorro…).

  4. Solicita el consentimiento a las familias en términos que no cumplen la LOPD, ni de forma ni de plazos.

  5. El cuestionario está alojado en un servidor no oficial.

  6. Los datos de la encuesta son entregados para su tratamiento a una entidad privada, ajena a la Consejería de Educación.

  7. Solicita datos de salud de los alumnos, con especificación de sus padecimientos, totalmente ajenos al objetivo general de la encuesta, así como datos indirectos relativos a la economía familiar. Todo ello infringe expresamente la citada LOPD.

  8. Desde el punto de vista técnico, el cuestionario está diseñado para que la detección de acoso o ciberacoso siempre sea positiva: se equipara ser empujado con ser pateado o golpeado; y ser ignorado con ser excluido, por ejemplo.

En ANPE nos hemos enterado del estudio por la prensa, como acostumbran desde Consejería. Lo mismo le ocurre al profesorado, que ha sido ignorado. Pero no puede sentirse excluido, más bien al contrario, porque se le atribuye la responsabilidad de implementarla a sus alumnos, a la vuelta de vacaciones, desde el 17 de abril.

ANPE reclama de la Administración sentido común, para rectificar y retirar el proyecto.

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